El mejor aval para nuestro trabajo son las opiniones de nuestros clientes. Por eso, aquí mostramos la experiencia de algunas parejas que han trabajado con nosotros y que nos cuentan cómo fue el día de su boda y en qué pudimos ayudarles para que fuera un día perfecto,

 

 

 

Mónica y David

“Decidimos trabajar con Ygnacio por recomendación de un familiar  y ha sido una de las ideas más acertadas. Desde el comienzo de la organización participaron de manera muy activa en la decoración tanto de la iglesia como de la bodega donde celebramos la boda,  aconsejándonos y proponiéndonos ideas siempre frescas y acordes a nuestros gustos. Captaron rápidamente nuestro estilo y con la confianza que nos generaron, nos permitieron desentendernos de estos aspectos colaborando para que disfrutáramos de un día tan especial.

Tanto la iglesia como la bodega estaban perfectamente preparadas en el día del evento;  los diseños eran mágicos, totalmente afines a lo solicitado… pero con un toque diferente que los transformaba en algo especial. El ramo era justo lo que había pensado y la calidad del mismo ha permitido que a día de hoy se conserve perfectamente.

Agradecemos a Ygnacio y a su equipo la dedicación  y profesionalidad con la que trabajaron en nuestra boda y les deseamos el éxito que se merecen”

 

Àlex & Lydia

Nosotros contactamos con Ygnacio Guillén a través de Marta Álvarez de “Tu boda en Navarra” y la verdad es que nos entendimos desde el primer momento. Tuvimos una entrevista inicial en la que le explicamos nuestros gustos y en la que nos pudo enseñar algunos de sus trabajos y como por arte de magia tuvimos claro qué queríamos para nuestra boda y él se encargaría de hacerlo.

La nuestra fue una ceremonia civil y el resultado fue fantástico: la decoración fue sencilla, innovadora, moderna y a la vez sofisticada. Justo lo que queríamos.

Ygnacio Guillén nos proporcionó ideas, seguridad, trato personalizado y un trabajo excepcional.

El día de nuestra boda no sólo supo supervisar hasta el último detalle de su trabajo sino de la ceremonia en general junto con Marta Álvarez. Sólo tenemos buenas palabras hacia vosotros y os recomendaremos siempre que podamos.

Gracias por hacer que el día de nuestra boda fuese un día inolvidable.

Hasta pronto y un abrazo muy fuerte!!!

 

Dani y Luisa

Dani y yo (Luisa) queremos compartir nuestra experiencia. Somos una pareja de fuera de Navarra (de Valencia y Málaga respectivamente) aunque son muchas las cosas y sentimientos que nos unen a esta gran tierra. Nuestro destino fue conocernos aquí mientras estudiábamos la carrera. Una vez finalizados los estudios, nuestras vidas se volvían a separar, uno hacia Barcelona y otro hacia Jerez de la Frontera. Hasta que un día nos planteamos dar el gran paso porque  a pesar de nuestras complicadas vidas confiábamos en nuestro proyecto iniciado 6 años antes. Lo primero a decidir fue ¿dónde? Estábamos de acuerdo, tenía que ser en Navarra pero, ¿cómo íbamos a organizarlo todo cada uno en una punta de la península? Nos pusimos manos a la obra y empezamos a buscar por Internet. Nos encontramos el teléfono de una floristería en Barañain, Ygnacio Guillén y concertamos una cita con ellos para que nos explicaran un poco cómo trabajaban.  Estuvimos una semana por allí y la verdad es que desde el principio el trato fue muy cercano, no sé, como si el cariño con el que se hacía todo fuera de alguien que te conociera, que te apreciara. En poco tiempo descubren tu estilo, qué flores van con tu personalidad, se adaptan muy bien a tus gustos. Opinan y aconsejan pero no imponen. Paciencia infinita… Además Ygnacio cuenta con una creatividad innovadora, no se queda en lo clásico y establecido, sino que le gusta avanzar en su profesión, lo que lleva a que los resultados sean tan frescos, modernos y a la vez elegantes. Nuestra experiencia con él fue muy buena. Aprendimos mucho, no me podía imaginar que el mundo de las flores daba para tanto conocimiento.  La Iglesia en nuestro día estaba preciosa, ese Monasterio de Iranzu todo de piedra con una decoración floral acorde a lo que habíamos decidido. El recorrido por su largo pasillo central me permitió apreciar los pequeños detalles del trabajo realizado. Muchas gracias Ygnacio.